lunes, 1 de diciembre de 2014

Con mono hasta...

Estas cosas pasan. Te haces unos planes, decides dar un cambio grande en tu vida, encarminarte en una dirección totalmente distinta a la que llevabas... y empiezas a sufrir las consecuencias.
Mi rutina ha cambiado enormemente. Tanto que ahora mi tiempo al papercraft sólo lo dedico en llevar al día las webs donde descargo modelos. He perdido unas piezas a medio montar, y no tengo prácticamente nada de tiempo libre, por lo que dedicarle a esta afición como se merece (mínimo una hora por sesión) me resulta imposible.

Y es que, amigos, ahora paso 11 horas al día fuera de casa, y mi tiempo libre se reduce a los fines de semana, en los que suelo recuperar horas de sueño, ver series y procastinar, porque cualquier actividad que me requiera un poco más de atención me resulta agotadora.

El proyecto finalmente ha tomado un giro muy distinto al que prometía: de las figuras de papercraft, a tarjetas. De tarjetas, a colgantes. WTF? Sí, finalmente tengo una tienda de colgantes. La razón es que son más fáciles de vender (en teoría), tienen más público que las tarjetas (en teoría) y son baratos y rápidos de hacer. Así pues, hago horas extra los findes para mantener al día Buque ARTdora (el blog de dibujo que llevo con otras 9 personas), para terminar de montar la tienda (todavía no abierta) y para coordinar un grupo de desarrollo de videojuegos en el que unos amigos me pidieron que les ayudara. Así pues, tengo una figura a medias desde hace casi 5 meses, pero al menos he conseguido arreglar todas las que se me rompieron este verano, que varias se cayeron limpiando y una hasta la habían pisado. ¡Qué dolor ver una cosa a la que has dedicado tanto tiempo así de estropeada!

No termino esta pesada rutina hasta abril, y entre medias tengo dos proyectos que presentar para terminar la carrera y otros dos voluntarios para conseguir un par de contratos. Así que así vamos XD
Las figuras de papel, de momento, al igual que el ejercicio, tendrán que esperar :(